miércoles, 21 de septiembre de 2011

Ocasión especial...

 Hoy es un día super especial, como lo dice el título, pero no me estoy refiriendo ni al día de la primavera, ni al día del estudiante...(que se festejan hoy aquí en Argentina) sino que hoy en casa, celebramos el cumple de mi papá. Una persona a la que quiero y con toda mi alma. A través de esta pequeña entrada solo pretendo decirle lo mucho que agradezco cada año que pasamos juntos, que no me importa las veces que se enoje o me grite lo sigo queriendo igual, porque es él quien esta a mi lado en todas, quien me alienta, quien me corrige y siempre esta ahí para darme un abrazo cuando lo necesito. ¡¡¡FELIZ CUMPLE PAPÁ!!! Espero que termines bien el día y que lo disfrutes lo máximo. Y exijo que vivas muchos añitos más, porqué no se que haría sin ti.
 A continuación un pequeño fragmento de un momento que es un simple ejemplo de lo que guardo de ti en mi corazón:

 <<-¿Quieres quedarte conmigo aquí afuera charlando? - papá se había acercado mientras sacudía la migas del mantel en el patio luego de la cena.
 - No- dije intentando sonar cortante. Me sentía sensible y estaba enojada con él por haberme tratado mal en la tarde.
 Se acercó más y yo comencé a doblar el mantel. Me rodeó con sus brazos y me apretó contra su pecho.
 - ¿Estas triste? - pregunto meciéndome un poco.
 - No. - respondí segura y sin moverme.
 - ¿Enojada?
 - Tampoco. - dije luego de dudar por un segundo. Quería decirle que no me había gustado su actitud de la tarde. Que era odioso cuando me gritaba sin sentido. Que a veces no sabía ni porqué se enojaba tanto. Pero no le dije nada porque sentía que si soltaba una palabra iba a romper a llorar.
 Llorar como lo había hecho en la tarde cuando, harta de malos tratos, me había sentado en mi cama con mi manoseado ejemplar de una versión algo reducida de Romeo y Julieta para leer mis pasajes favoritos. La lectura me calma y yo había intentado calmarme antes de que alguien me llamase.
 - ¿Sabes que te extrañe? - él rompió el silencio que se había hecho estrujándome más fuerte y besándome en la mejilla. Las lágrimas que amenazaban por salir aumentaron la presión en mis ojos.
 - Yo también. - contesté sabiendo que era la pura verdad a pesar que solo se había ido un par de días. Lo abracé también y mis lágrimas finalmente se liberaron.
 - Yo decía : " ¿Qué estará haciendo mi gordita?" - continuo él pasando su mano en círculos por mi espalda.
 Me dio repetidos besos en mi mejilla y yo se los devolví. Seguía llorando y sorbiendo por la nariz (soy demasiado sensible). Finalmente nos separamos y yo me sequé los ojos borrando todo rastro de tristeza. Para animar el momento pregunte una trivialidad, a lo que él respondió alegremente. Luego cada uno siguió su camino, pero yo ya lo había perdonado.>>

 No sé si él recuerda esto, pero yo si. Es más recuerdo cada momento en que me abrazó y me contuvo. Tengo que decir que para mi es muy fácil perdonarlo, le debo demasiado como para enojarme con él para siempre. Este recuerdo en especial me pareció tan tierno que apenas hubo pasado, ya hace mas de medio año, lo escribía para jamas olvidarlo. 
 No me queda nada más que agregar tan solo un ¡¡¡¡¡TE KIERO PAPITO!!!!!!


3 comentarios:

  1. Muy bueno el blog, te dejo el mio

    http://basta-fuerte-radio.blogspot.com/

    Nos leemos, saludos.

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  2. Awww... supero tierno!!! Me ha encantado! y de seguro a tu papá tambien...
    Feliz dia amiga

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