domingo, 30 de octubre de 2011

Sueño 1: Ni pies ni cabeza...


 No sabía cuanto llevaba sentada en esa silla, pero me veía absorbida por la desazón. Tenía el infantil impulso de taparme los oídos, de no oír y negar todo lo que i madre me estaba rebelando.
 ¿Qué yo era adopatada? No tenía sentido. Pero ella no dejaba de decirme y repetirme que yo no era su hija biológica  que ningún lazo sanguíneo me unía a esa que yo creía mi familia.
 Salí corriendo de allí a toda velocidad sin importarme que la noche ya se cernía sobre la ciudad. Camine sin pensar a donde iba hasta que llegué a la casa de la única persona en quien podía confiar.
 Elizabeth me abrió la puerta antes que si quiera llegara a tocarla. Llevaba un ajustado vestido negro de fiesta que le llegaba a mitad del muslo, unos zapatos con taco aguja e iba maquillada como para salir.
 — ¿Qué haces aquí? —preguntó pestañeando.
 — Eli, tengo algo que contarte. —dije melancólica.
 — Si, si, linda —me miró sonriente—, pero primero vamos por algo para tomar.
 Sin prestar atención a mis objeciones, me arrastro a la tienda más cercana, lo que no significaba que estuviera muy cerca. Entró y se dirigió como embalada a la zona de bebidas alcohólicas. Yo no tuve más remedio que seguirla. Observó todas las opciones y luego a mí. Me limité a encogerme de hombros, solo quería contarle mi terrible descubrimiento. Ella, finalmente, se decidió por un Frizze azul y nos lo llevamos.
 Ya fuera, en la calle, buscamos un alero gajo el cual sentarnos. Elizabeth abrió el vino espumante y se llevo la botella a la boca.
 — Eli. —la llamé, pero seguía bebiendo sin mirarme— Basta. —para detenerla le quité la botella y tome un trago yo— Tengo cosas que contarte...
 No pude seguir hablando, porque un hombre de gran contextura física se nos acercaba. Un escalofrío recorrió mi nuca cuando por mi mente pasaron posibles causas por las que un hombre se aproxima a dos chicas en mitad de una noche. Baje la vista nerviosa, pero Eli no.
 — Toma, aquí tienes. —mi amiga sacó de su bolsito un pequeño paquete de plástico trasparente lleno de un polvo blanco— Ahora no molestes.
 El hombre aceptó lo que le daba con satisfacción y se sentó a nuestro lado a inspeccionar su contenido. Yo no salía de mi asombro. Primero que era adoptada, ¿y ahora qué? ¡¿Mi mejor amiga vendía drogas?! Atontada y confusa, bebí un trago mas del vino espumante, esperando que nada fuese real.

Jojo...Tal vez crean que me he tardado un poco en colgar el primer sueño, pero a decir verdad...Primero tenia que pasarlo a la compu y eso me llevo unos dias...jiji....Me distraigo con facilidad....Segundo hacer como dos dias que no metia al blog...pero bueno aqui esta...Espero que lo disfruten...Para mi soñar esto fue una total locura...Me desperte confusa...
Besotes...
Lulai...

2 comentarios:

  1. Yo también me despertaría así! Es una locura, ha estado fantasitico!!

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  2. JaJaJa ese sueño :P que zorra esa Elizabeth eh!! jaja

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