martes, 13 de diciembre de 2011

Entrada especial: Feliz Cumple Tanu!!!!!!

Como dice el titulo esta entrada es un regalito para mi mejor amiga Tania, que en el dia de hoy cumple 17 añitos... Me alcanzaste chiquita...jaja... Sabes que te re quiero, que te deseo lo mejor y que esto te lo debía haica mucho tiempo... Bueno aquí esta, mi cuentito para tí.

La Luz y la Princesa

Dibujo hecho por Tanu para este relato...
Erase una vez, en un lejano país donde la Luna jamás dejaba de brillar, una Princesa que se sentía atrapada debido a la sobreprotección de sus padres, que temían que algo malo le sucediera y no la dejaban jamás traspasar las paredes del castillo.
Fue así que una noche en que la Luna comenzó a menguar y todo se hizo más oscuro, que la Princesa aprovecho para pasear por el jardín sin límites. Durante seis días más la Luna siguió achicándose hasta desaparecer por completo al séptimo día.
La Princesa se encontraba de lo más emocionada, pues si todo seguía así iba a poder continuar con sus paseos sin que sus padres se enterasen. Pero sucedió que tras una semana completa sin Luna, esta, así como de la nada había comenzado a menguar, comenzó a crecer otra vez, llenando de tristeza a la joven Princesa que intentó aprovechar al máximo las pocas noches de libertad que el quedaban.
Suspirando con desanimo se paso aquellas noches en que la Luna brilló con todo su esplendor. Sin embargo, para sorpresa de todos los habitantes del reino, al séptimo día la Luna comenzó menguar nuevamente. La Luna parecía jugar y nadie podía dar respuesta a sus incesantes idas y venida. Mas la Princesa se acostumbro a aprovechar esas veintiún noches entre luna llena y luna llena.
Sucedió que una noche oscura antes de que la Luna comenzara a crecer, la Princesa, que se hallaba en uno de sus paseos nocturnos, escuchó un suave tarareo que la brisa traía hacia ella desde el bosque que lindaba con el jardín del catillo.
Atraída por saber la procedencia de esa voz, ella fue siguiéndola con sigilo. Tras caminar un largo trecho, la Princesa, dio con una cueva de la que surgía una luz blanca y pura. Curiosa por ver más, se asomó por la entrada y descubrió a una joven de cabello negro oscuro sentada en un rincón.
La joven llevaba un vestido delicado de un color rosado y parecía estar rodeada por un aura luminosa. Asombrada por lo que veía, la Princesa dejo escapar un pequeño jadeo que alertó a la joven de su presencia. Esta, interrumpió su canción para escrutar a la Princesa durante algunos segundos antes de regalarle una tímida sonrisa.
— Hola —saludo la joven con un gesto casi imperceptible de su cabeza.
— Buenas noches —correspondió la Princesa—. ¿Quién es usted?
La se sonrojo, pero permaneció en silencio.
— Vamos, decídmelo —rogó la Princesa.
— Yo soy la Luz de Luna…
La Princesa abrió los ojos con desmesura, pues en verdad no esperaba una respuesta así, y, a pesar de lo descabellada que parecía, le creyó cada palabra.
— ¡Por ello el brillo que te rodea! —exclamó la Princesa con emoción.
La Luz asintió sin decir palabra y miró con temor a la Princesa.
— Por favor… —junto las manos en su regazo rogando—…no se lo vaya usted a decir a nadie.
La Princesa negó con convicción y prometió no contar ni una palabra a nadie, ese sería su secreto.
— ¿Qué es lo hacéis en la Tierra?
La Luz levantó la cabeza, llevaban largo rato en silencio sentada una junto a la otra.
— La Tierra me parece un lugar muy divertido. Tantas plantas, animales y…personas… Es todo tan diferente de mi solitaria vida… Aquí, aunque a los humanos les de miedo, al menos puedo estar con los animales. Ellos se me acercan —mientras hablaba una gran sonrisa se había formado en su rostro—. Lo que no imaginaba que me tomaría tanto tiempo bajar hasta aquí. Por lo que he decidido bajar cada un pequeño periodo. Los humanos sobrevivirán una semana sin Luna al mes, ¿no?
La Luz observaba a la Princesa con la esperanza que esta le diera la razón y así poder regresar a la Tierra sin culpa por descuidar sus obligaciones.
— Claro —la Princesa también era consciente que los viajes de la Luz la beneficiaban a ella también.
— Es hora de que me ponga en marcha —la Luz miró hacia la entrada de la cueva donde los rayos solares comenzaban a ingresar y se puso en pie con delicadeza—. No veremos.
Así, la Luz retomó su viaje al cielo y la princesa volvió a su encierro en el castillo, ambas esperando el momento de volver allá donde se encontraban felices.
Con cada día que pasaba, más cerca se hacía el rencuentro y mas crecía la emoción de la Princesa, pues ahora tendría con quien compartir sus paseos. En cambio, la Luz, se sentía aterrorizada. Había revelado su mayor secreto a una persona que apenas conocía y no pudo evitar comenzar a dudar de la palabra de la Princesa.
Pasados los siete días de luna llena, la Luz, se debatía entre su miedo a ser descubierta y sus deseo de volver a la Tierra, por lo que se pasó un día mas y no bajo. La Princesa se sorprendió de que hubiese una octava noche con luna completa y cuando hubo una novena comenzó a preocuparse. Pensaba que tal vez era de ella la culpa de que la Luz ya no bajase y de perder sus paseos nocturnos.
Al fin, al decimo día la Luna comenzó a menguar y la Princesa sonrió de nuevo. En verdad deseaba ver a la Luz otra vez. Fue así, que la primera noche sin Luna, la esperó en la cueva donde se habían conocido.
— ¿Qué fue lo que te sucedió? —ese fue el impulsivo saludo de la Princesa al ver ingresar a la Luz.
— Yo…lo lamento… —se disculpó la aludida avergonzada— Tenía miedo.
— ¿Miedo? ¿A qué?
La Luz bajo la mirada al tiempo que se sus mejillas se teñían de rojo.
— De…de que rompieras tu promesa y me delataras —tartamudeó en respuesta.
A diferencia de lo que se esperaba, la Princesa rompió a reír.
— No lo haría, no lo haré… —dijo al fin cuando pudo detenerse.
La Luz y la Princesa tuvieron así un acuerdo mutuo de compartir aquellas siete noches sin Luna juntas, pues era evidente que una necesitaba de la otra.

A veces suele suceder que hay impulsos que nos llevan por buenos caminos, como a la Luz y a la Princesa, que las llevo a una amistad que perduró por años. Abas sabían de la otra y se veían a diario, pero no fue hasta que la Luz se dejo llevar por ese impulso que lograron un grado de intimidad que las benefició a ambas.


2 comentarios:

  1. Mas tierna mi chiquita!!!! Ella siempre sorprendiendome en mi cumpleaños :D Te kiero linda gracias x estar siempre conmigo y comprenderme. TE KIERO MUCHOOOOO!!!!!

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