domingo, 11 de noviembre de 2012

El todo por amor


Antes de que lo lean debo advertir que este cuento es la continuación de aquel Cuento en cinco pasos que escribí antes, así que si no leyeron el otro, puede que no entiendan algunas cosas de este... Nada mas que decir... Disfruten el cuento.

Paso 1

10 años después…
— ¡Que aburrimiento! —se quejó Artie mientras se llevaba la botella de cerveza a la boca.
— La verdad… Que noche más desabrida —concordó su amigo acomodándose sobre el capó del auto—. No hay nada bueno que hacer en esta… —se detuvo a mitad de  frase— Mierda… ¡Esos dos sí que se están dando allí!
Artie levantó la cabeza para mirar sin mucho ánimo lo que su amigo le señalaba. Una pareja de jovencitos se besaba desaforadamente contra la pared de la vereda de en frente. El parecía ser mayor y la toqueteaba con manos expertas, mientras ella menudita y de bucles rubios intentaba manejarse.
— ¿Crees que le quitara la virginidad en mitad de la calle? —preguntó su amigo un poco embobado por la cerveza— Esa mina no debe tener más de dieciséis años…
— Cierra el pico, Joy —gruño Artie en cuanto distinguió el rostro de la chica—. Es mi prima —con brusquedad le dio la botella y corrió hacia donde estaban los amantes—. ¡Quítale las manos de encima! —le rugió.
— Deja de joder, es mi novia —fue la única respuesta que recibió por parte del chico.
— Novia o no, será mejor que me hagas caso si no quieres terminar con el naso roto —amenazó con calma a sabiendas que el chico no iba ser capaz de ganarle.

Paso 2

— ¡Eres un imbécil! —Megan entró en la casa hecha una furia— ¡Te odio!
— No soy yo la que se engancha con pibes que lo único que buscan es cogerte contra la primera pared que se les cruza —argumentó Artie entrando tras de ella—. No, me parece que el imbécil no soy yo.
Megan abrió los ojos como si la hubieran golpeado. Artie tenía la mirada oscura a pesar de que su boca tenía una mueca amable. Su mejilla se estaba poniendo de color violeta por la piña que había recibido del chico con el que ella había estado ligando.
— ¡¿Quién te crees que eres?! —enojada caminó hasta él y lo empujó— Contéstame. ¿Cuál es tu propósito? ¿Sabotear cada cita que tengo?
— No, solo quiero cuidarte —contestó él paciente soportando cada arranqué de ella—. Meg, eres demasiado chica para andar haciendo esas cosas.
— Y a ti que más te da —gruñó Megan entre dientes, se sentía humillada y dolida.
— A mi me importas… —susurró tenso.
— ¿Por qué me haces esto? —ya se le había esfumado el enojo y lo único que quedaban eran las lágrimas a punto de salir— ¿Por qué?
— Porque te amo —confesó Artie y antes de que ella pudiera si quiera procesarlo salió por la puerta por la que minutos antes habían entrado.

Paso 3

Megan tirada en su cama se sentía terriblemente mal. Escuchaba el sonido amortiguado del llanto de Kenia. Ese sonido hacía que se le formara un nudo en la garganta, pues era consciente de que ella era la causante de la tristeza de la amiga de su madre.
Artie no había vuelto a pasar por la casa desde que habían discutido y de eso ya hacía alrededor de dos meses. Nadie sabía dónde estaba. Él no contestaba las llamadas y Megan solo podía preguntarse por qué no lo había detenido.
Ahogó un sollozo contra la almohada. No sabía qué haría si a él le había sucedido algo. Sintió que una lágrima se deslizaba por su mejilla.
No, Meg... No tu Marilyn había ingresado a la habitación de su hija y la miraba enternecida. No llores, bebé...
Ella se acercó a la cama, se sentó junto a la joven y le acarició la espalda con dulzura.
Ay, ma... Megan se irguió y abrazó a su madre hasta el punto mismo de estrangularla.
No te preocupes... le besó en la mejilla él está bien y va a volver...
Megan se dejó caer de vuelta en la cama y vio como su madre se retiraba de la habitación, sin saber si podía creer que él volvería.

Paso 4

Observó como el vapor de su boca se colaba en el aire helado y se acomodó mejor la bufanda. El frío había erradicado la gente de la calle, tomándola de rehén en sus casas. Megan había tenido que salir de todos modos, aunque lo que más deseaba era estar navegando por internet junto a la chimenea.
Al ver un ciber-café a una cuadra, decidió que al menos lo haría con una taza de chocolate caliente. Mas anima, corrió hacia el local con cuidado de no pisar la escarcha sobre el suelo. Entró y se acercó al mostrador, venerando a la calefacción del local.
¿Qué va a tomar? le preguntó el empleado del lugar.
Un chocolate caliente, por favor pidió ella después de haber estado un rato mirando la lista de precios y levantó la vista al joven ¡Dios mío!
Sh... Artie actuó rápido, se quitó el delantal, rodeó el mostrador hasta llegar al lado de Megan y antes de llevársela a la rastra del local avisó que se tomaba un descanso.
Megan no podía creer que lo veía de nuevo, que estaba frente a ella. Estaba desorientada y solo notó que había caminado alrededor de cinco cuadras cuando Artie se detuvo en un callejón.
¿Dónde estuviste? cuestionó ella angustiada, pero luego se replanteó la pregunta ¿Por qué te fuiste?
Artie la miró un segundo mientras le daba una pitada la cigarrillo que acaba de encender.
Por ti.

Paso 5

No podemos hacer esto Megan intentaba que Artie recapacitara, pero él no le oía y seguía metiendo la ropa de ella en una maleta. ¿Qué pasara con Kenia? ¿Con mamá?
Confía en mí, Meg rogó el joven hastiado de los cuestionamientos de la chica—. Tenemos que irnos.
— ¿Por qué?
— Dios, Megan... El FBI, la INTERPOL... están a un paso de capturarlas —la agarró por los hombros y la zarandeó—. Tenemos que alejarnos de ellas. Yo solo quiero protegerte... No dejaré que vayas presa o un reformatorio por la vida que llevan nuestras madres o que incluso llevé yo por un tiempo... Ven conmigo. Tengo trabajo en otro país, podemos comenzar de cero.
— ¿Abandonaremos a nuestras madres?
— Meg, ¿tu crees que a Marilyn le gustaría verte tras la rejas por su culpa? No... Ella ya saben que pienso llevarte lejos y lo aceptan, mas que eso lo desean... —le acarició la mejilla y la besó en los labios dulcemente—. Ven conmigo —le rogó una vez mas—. No hagas que estos meses sin ti hayan sido en vano.
Megan tragó el nudo que se le había formado en la garganta. Acaba de enterarse que Artie había estado planeando el viaje todos esos meses que estuvo fuera de la casa y que Kenia no lloraba por él sino porque iban a ser capturados.
— Vamos Meg, serás Megan desde hoy para siempre, si te vienes conmigo —Artie sufría viendo como su amada dudaba, pero la entendía, tampoco había sido una decisión fácil para él—. Te amo, no me dejes solo.
Megan tomó su decisión al ver como una lágrima cristalina se deslizaba por el rostro de él. Se colocó sobre la puntas de sus pies y volvió a besarlo con amor.
— Jamás...

sábado, 3 de noviembre de 2012

Descarga a tierra....

Odio el silencio. Odio tu silencio. No hay palabras, no hablas y yo solo te miro. Intento descifrar tus gestos y  me pregunto si alguien mas lo intenta o solo soy yo la que nota que algo ha cambiado. Te vigilo pero aparto la mirada en cuanto creo que volteas a verme. Todo es tan frió  Me pregunto si solo es un juego o de verdad  no te animas. Solo tengo tus palabras para cerciorarme de que no fue un sueño. Me pediste que confiara y confié. Aquí me tienes desorientada. Me pediste que me soltara y me solté. Ya no sé por donde seguir y mil preguntas asaltan mi cabeza. ¿Qué si di lo suficiente?  ¿Qué si hubiese dado mas? ¿Y si no hubieses sido tu? ¿Habría hecho mas o menos?
Solo se que todo fue muy rápido... y así de rápido se fue... Dijimos que teníamos que ser pacientes y no nos hicimos caso. Me ilusioné, lo sé. Lo que no sé, es si fue con algo que no era o con algo que no dejamos ser. Me duele pensar que fui ingenua y le duele a mi orgullo admitir que de esto no se nada. Si fui un juego espero que te hayas divertido. Si no fue así, te alegrara saber (que conste mi ironía) me duele escuchar tu nombre.
Tal vez sea infantil, pues nada paso entre nosotros. Nada mas que palabras. Pero aún así salí lastimada, por ahí por mi cobardía por ahí por la tuya. Sea lo que sea, fuiste y seras el primero en decirme te quiero. Ver que luego de esas palabras fue como si nada pasara, como si ya no nos conocieramos, me dolió. No creo que jama leas esto, que mas da... Tal vez es un alivio saber que ya no voy a sentirme humillada. Solo me descargo, por acá el que creo mi lugar. Trato de lidiar con mis insignificantes problemas, que para mi son un mundo....